RAFAEL CANOGAR

El mestizaje supondrá grandes cambios en el arte

Sevilla. 1993

Una de las principales figuras de la vanguardia española , Rafael Canogar, expone en estos momentos en el Círculo de Bellas Artes. Hasta el 27 de abril se podrán disfrutar las últimas obras de un artista que siempre se ha caracterizado por la búsqueda de nuevos lenguajes y que cuenta con un gran reconocimiento a nivel internacional.

Rafael Canogar es un hombre amable, asequible. La entrevista para CORA24 fue solicitada con premura y a pesar de la ajetreada agenda del pintor accedió a recibirnos en su domicilio madrileño, donde habita en una vivienda llena de obras de arte suyas y de otros artistas contemporáneos .Una casa grande, espaciosa, que transpira paz, muy cerca del Parque del Retiro. La conversación fue fluida y se asemejó más a una lección sobre arte y sociedad que a una entrevista pura y dura.

Nocturno en Arlés. 2002

P: Del informalismo dijo: " me permitió expresar-a través de una pastosa escritura- metafóricas realidades y obsesiones personales". ¿Por qué abandonó esta estética?

R:
El informalismo iba más allá de la estética, quería construir su nueva identidad, había un fondo de crítica social y política. Cuando ese grito de rebeldía se repite muchas veces termina siendo académico. Y por eso dejé el informalismo después de diez años, después de haber pintado muchas obras, y después también de una crisis en la estética informalista, que no era solamente mía, era en el mundo también.

P: Y después en los setenta, usted se convirtió en un cronista social ¿Esa es la función del artista?

R:
En todo caso tendría que hacerlo de muy diferente manera porque esas formas ya no son válidas. No son eficaces estéticamente. Yo estoy haciendo pintura y por encima de todo quiero hacer un objeto que tenga validez en el mundo de las imágenes. Por otra parte, la sociedad tiene una capacidad de absorción y de manipulación que consigue que cualquier mensaje por muy revolucionario que sea termina formando parte de la sociedad de consumo.

Bordo. 2002

P: El color y la materia volvieron a partir del 75, parece un poco simbólico...

R:
Desde el 75 hasta hoy he ido cambiado algo, pero no fundamentalmente; lo que ocurre es que un cuadro es un espejo donde nos miramos, donde el espectador se mira a sí mismo. Entonces tiene diversas lecturas. En mis obras hay una búsqueda de la esencialidad más allá.

P: Sus cuadros recientes reflejan una mayor armonía, ¿continuará en esta línea?

R: Sí. Como las obras que quiero realizar, donde se despliegue más el espacio físico del espectador, crear recintos, mezclando cristales con otros materiales, hacer elementos de transparencia... Lo que necesito es tiempo para desarrollar toda una serie de temas que ahí están apuntados.

P: ¿Cuál es su sistema de trabajo?

R:
Soy rápido y trabajo en varias obras a la vez. Y sólamente dejo una obra cuando no sé cómo acabarla.

Babel 2. 2002

P: ¿Qué opinión le merece el actual mercado del arte?

R:
El mercado es importante, pero también tiene peligros. Ha habido una transformación radical desde los años cincuenta. Ahora mismo hay un gran mercado pero no hay tanto análisis de la obras de un artista, importa a veces más cuanto vale.

P: ¿Por qué ya no hay grupos artísticos como El Paso al que usted pertenecía?

R:
Posiblemente sea porque ya las vanguardias como grupos de lucha por defender ciertas estéticas ya no existen. Creo que tienen que surgir alternativas nuevas para mostrar la obras con un contacto más directo entre el creador y el espectador.

P:¿ De entre todos los jóvenes artistas a cual destacaría?

R:
Creo que hay muchos jóvenes artistas y si te digo ahora dos o tres sería injusto para el resto. Un año me pidieron para el proyecto de Caja Madrid "El relevo" que eligiese a un artista joven y elegí a Alberto Rilera porque para mí representa todavía esa creencia en la pintura.

Rafael Canogra

P: ¿Cuál será vanguardia artística del futuro?

R:
Yo no creo que vayan a surgir ideas novedosas porque eso siempre va al compás de de la sociedad. Cuando la sociedad se transforma, también lo hace el arte. No hay grandes cambios en la sociedad, la sociedad capitalista que domina al mundo. Y sin embargo hay algo que empieza a ser nuevo y es el mestizaje. Cada vez se están fundiendo más las sociedades y este mestizaje de lenguajes va a suponer cambios significativos.

P: ¿Más que las nuevas tecnologías?

R:
Posiblemente más. La tecnología es una herramienta que hay que saber utilizar pero que no constituye un lenguaje por sí misma, es el uso que se haga de esa herramienta la que lo hará lenguaje o no.

P: La tradición sigue en sus hijos...

R:
Daniel es fotógrafo pero va más allá de la fotografía. La utiliza como imágenes proyectadas y crea ambientes. Luego hay otro, Diego, que es escultor, que está exponiendo actualmente en dos colectivas en Madrid. Mi hija mayor es paisajista y el más pequeño es matemático y creo que también pinta, pero no me ha enseñado todavía lo que hace.

Después de posar para unas cuantas fotos, y mostrarnos el catálogo de la exposición "Memoria y Realidad"que se puede disfrutar estos días en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, nos despedimos con muchas ganas de volver a tener un encuentro con un hombre y artista excepcional, Rafael Canogar.