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Escultor estadounidense, célebre por sus obras minimalistas y sus esculturas creadas para lugares específicos, así como por los extraños procesos que utiliza para elaborarlas partiendo de materiales industriales tales como plomo, acero y hormigón.
Nació en San Francisco el 2 de noviembre de 1939, estudió en la Universidad de California (1957-1961), donde se graduó en Filología Inglesa, y en la Universidad de Yale (1961-1964), donde se graduó en Bellas Artes. Los dos años siguientes a la universidad, se formó en París e Italia, para establecerse más tarde en Nueva York. Compatibiliza sus trabajos artísticos con trabajos en el sector de la metalurgia para costearse estudios.
Considerado uno de los escultores más destacados del siglo XX, Richard Serra es famoso por el carácter innovador y desafiante de una obra que subraya el proceso de fabricación, las características de los materiales y el compromiso con el espectador y el emplazamiento. En los inicios de su carrera, a principios de la década de 1960, Serra participó en los cambios que estaba experimentando la producción artística. Él y los artistas minimalistas de su generación recurrieron a materiales industriales, nada convencionales, y empezaron a resaltar las propiedades físicas de su obra. Desligada de su papel simbólico, liberada de la base o pedestal tradicional e introducida en el espacio real del espectador, la escultura estableció una nueva relación con el espectador, cuya experiencia fenomenológica de los objetos se convertía en esencial para su significado. Se animaba a los espectadores a caminar alrededor -y a veces por encima, por dentro o a través- de la obra y a vivirla desde múltiples perspectivas. Con los años, Serra ha ido profundizando en este enfoque espacial y temporal de la escultura activando y comprometiendo el campo espacial entre sujeto y objeto. Durante las dos últimas décadas Serra ha realizado principalmente obras a gran escala, pensadas para un lugar específico, que crean un diálogo con un determinado entorno arquitectónico, urbano o paisajista y al hacerlo redefinen ese espacio y la percepción que el espectador tiene del mismo. En la exposición “Torsiones Elípticas” Serra presentó sus reflexiones sobre la fiscalidad del espacio y la naturaleza de la escultura.
Volviendo atrás en el tiempo, entre sus primeras obras se encuentra una serie de montajes realizados en neón y caucho. En Cinturones (1966-1967, Museo Solomon R. Guggenheim, Nueva York) el crudo resplandor de los tubos de neón contrasta con la blanda inanimidad de los cinturones de cuero vulcanizado, suspendidos en grupos secuenciales a lo largo de la pared. La gran importancia que concede a la naturaleza física de los materiales y a su peso gravitacional habría de caracterizar e inspirar gran parte de la obra posterior de Serra. Entre 1968 y 1969, recopiló una lista de verbos (vaciar, plegar, salpicar) que pudieran asociarse con el proceso de esculpir. A partir de dicha lista creó cerca de 100 esculturas en plomo. Splashing (Salpicadura, 1969), fue realizada en el almacén de la galería de Leo Castelli en Nueva York arrojando plomo derretido contra una pared y el suelo para que el metal se estrellara antes de solidificarse. En la década de 1970 realizó una obra más monumental, utilizando acero trabajado en caliente para crear esculturas interiores y exteriores de grandes dimensiones cuyo tamaño y sencillez le confieren una presencia abrumadora. Una de las esculturas más espectaculares creadas por Serra para un lugar específico es su Arco inclinado (1981), que le encargaron para el Federal Plaza de Nueva York. El enorme arco horizontal del que está compuesta la obra tiene una altura de casi 4 metros y una longitud de más de 36 metros. Serra también ha trabajado en medios cinematográficos. A finales de la década de 1960 realizó una serie de películas, entre las que destacan Hand Catching Lead (La mano que coge plomo) y Hands Tied (Manos atadas), ambas de 1968, que se centran en la ejecución de tareas sencillas repetidas hasta la saciedad. Presentan un paralelismo con las películas de Andy Warhol, en las que la cámara enfoca detenidamente un único objeto, y con todo el proceso, que es parte esencial en la obra escultórica de Serra.
El Museo Guggenheim de Bilbao acoge desde el pasado 8 de junio “La Materia del Tiempo”, el conjunto de siete espirales cuya dimensión supera los 130 metros y que están compuestas por miles de toneladas de acero. “La Materia del Tiempo” ha merecido ser portada en la revista New York Times y ha recibido una positiva crítica por parte de diversos expertos del mundo del arte, entre ellos por Michael Kimmelman en la mencionada revista.
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