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Vidas distintas en los ojos de sus fotografiados |
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En su estudio de la calle Barquillo, compartido con varios artistas y arquitectos, nos recibió el fotógrafo Pierre Gonnord al que CORA 24 había conocido en su última exposición en la galería de Juana de Aizpuru de Madrid.
Pierre Gonnord es fotógrafo profesional desde el año 1999, año decisivo en su vida que le hizo romper con su actividad anterior y atreverse a vivir de lo que más le llenaba y gustaba: retratar personas, rostros, miradas, vidas distintas reflejadas en los ojos de sus fotografiados, buscando "la esencia, un rostro que correspondiera a mi visión de la belleza para desnudarlo".
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Pierre Gonnord en su estudio de Madrid
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Su vida siempre ha estado en las grandes ciudades |
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No fueron sólo sus ansias de cambiar de vida, sino un talento natural que no podía pasar desapercibido por mucho tiempo. Animado por amigos, artistas y creativos como un todavía desconocido David Delfín o Bimba Bosé. A ellos empezó a fotografiar como en un juego de donde salieron sus primeras instantáneas expuestas en una colectiva de Arco, auspiciado por su "descubridora " la reconocida galerista Juana de Aizpuru.
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Butoh
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Las tipologías son múltiples e infinitamente posi |
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Su primer cliente no pudo ser más importante: el mismo Museo Nacional Centro Reina Sofía adquirió la foto de "Delfín in the kitchen", preludio de lo que iba ser su carrera. Una incesante búsqueda cada vez más depurada de artificios y exenta de accesorios, de caras y rostros de todas las nacionalidades. Porque a Gonnord le interesan sobre todo las mezclas de razas, el mestizaje, y el exotismo de las miradas de extremo oriente y occidente, sea en Japón o de inmigrantes a las grandes urbes como Madrid, Paris o Nueva York. El ser humano en la gran ciudad. Pero no puede ser cualquiera, sino él o ella. Le gusta jugar con la ambigüedad, con el ser andrógino, con la mujer que parece hombre, con el hombre de rasgos indefinidos, con la belleza de una persona calva pero que desprende una fuerza inusual. "He nacido en Francia, casi siempre he vivido en grandes ciudades. He experimentado con mi generación un gran cambio...un mestizaje total, una fusión progresiva entre los géneros y los estilos sea entre las razas, sexos, etc.... La inmigración, el movimiento feminista, la revolución sexual, la era de la comunicación...todo esto ha modificado profundamente las mentes y las apariencias...y por supuesto la moda. Una nueva raza urbana ha nacido pero esta vez sin clasificación, sin encasillamiento posible, las tipologías son múltiples e infinitamente posibles", dice Gonnord.
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Pierre Gonnord
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Me gusta sacar la energía de los rostros |
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Sus elegidos pueden ser transeúntes anónimos, que por una razón u otra llaman la atención de Pierre. Ellos o ellas, si acceden a ser fotografiados por el artista, nunca defraudan. El ojo de este fotógrafo no suele fallar, y además da mucha libertad al sujeto, le deja escoger el lugar, les hace sentirse cómodos en su hábitat, que puede ser su domicilio particular, una calle o un parque, lugares que podrían ubicarse en cualquier ciudad del mundo, pero una vez allí, es cuando el artista capta su esencia y un pedazo de su alma con la cámara ("me gusta sacar la energía de los rostros")y luego la foto desprende ese aura y poesía que tienen en común las obras de Gonnord.
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Mis personajes son únicos y universales |
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La serie de fotografías después de su estancia en Kyoto son de gente conectada con la modernidad, actores de un mundo de ficción como en el caso de los bailarines del Teatro que se dejaron fotografiar en la intimidad de sus camerinos. Son seres admirados por la sociedad y a la vez repudiados por los sectores más conservadores de la sociedad, son marginales y especiales."A la hora de trabajar, me siento cada día más atraído por personajes con estilo de vida independientes, fuertes, transgresores hasta marginales. Destinos particulares. Quiero captar esta diferencia, esta energía y sensibilidad que les hace unicos y al mismo tiempo universales"
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Destacan los Yakuza totalmente tatuados y son curiosas las fotos por ejemplo del joven de la mafia japonesa con el cuerpo totalmente "vestido" de tatuajes. Su imagen podría resultar agresiva con su bebé dormido en su regazo. En este caso, el contraste entre la profesión dura y fuera de la ley del protagonista con la ternura de un padre con su hijo en brazos es una muestra más de la curiosidad de Gonnord por captar la humanidad de todo ser vivo, fuera de clichés, estereotipos y prejuicios.
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Pierre Gonnord
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Desde el 12 de junio en Conde Duque |
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Esta mirada limpia del artista consigue devolvernos parte de la belleza que se esconde tras muchos rostros, que nos podrían parecer impenetrables, fríos o alejados de nuestro mundo.
Somos todos mucho más parecidos de lo que creemos, y la empatía del autor hacia sus retratados se contagia inmediatamente al espectador de su obra. Esperamos ver con ansia sus nuevos trabajos porque seguro que nos depararán agradables sorpresas.
Por de pronto Photoespaña exhibirá su obra junto con la de Tanit Plana en el Centro Cultural Conde Duque a partir del 12 de junio y a mediados de septiembre la Feria de la Fotografía de París le dedicará una exposición antológica.
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Delfín y Alicia |
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Cindy |
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Cindy |
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GREGORY PECK ISABEL COIXET
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