|
Nuevas Castas reúne a creadores de varias generaciones, que exploran a través de varios lenguajes y autores el tema de la identidad. Buena parte de los artistas que trabajan con la fotografía, la pintura, el vídeo y la escultura ponen en juego su crítica o su aceptación del problema de la identidad. Esto nos lleva a proponer una exposición sobre las Nuevas Castas, el cual intenta poner en relieve cómo algunos artistas enfrentan en sus obras ese carácter tan ambiguo e inasible.
Pedro Meyer ofrece dos de los íconos más representativos de la fotografía latinoamericana: La señora y sus sirvientes de 1977, refunda la tradición de representar a las familias adineradas en su entorno, tema que será explotado por Daniela Rosell o Ivonne Venegas casi dos décadas después, y Los Meyer donde el artista se representa como padre e hijo, gracias a la técnica digital. El homenaje a Manuel Alvarez Bravo, el gran maestro de la fotografía mexicana nos recuerda su mirada aguda frente a la alteridad femenina.
Ambra Polidori siempre se ha preocupado por la colisión entre arte y compromiso social. Sus dos instalaciones hablan directamente del feminicidio o guerra de castas que ocurre en Ciudad Juárez, una de las ciudades fronterizas más violentas al norte del país.
Germán Venegas ha trabajado toda su vida con las imágenes del vasto imaginario popular mexicano. Su Chac Mool ofrece una relectura paradigmática del dios maya-tolteca que fuera inspiración para Henry Moore, donde la figura tridimensional intenta escapar del lienzo. Su autorretrato está enraizado en la tradición occidental, donde el artista interroga al espectador.
Carlomagno es un artista que emprende toda su obra escultórica en barro negro, oriundo de San Bartolo Coyotepec, una pequeña población de Oaxaca, siempre se ha dedicado a explorar tanto los traumas de la conquista española de México como las festividades del mundo de los muertos.
Mónica Castillo decidió pintar algo que le gustase a la señora que le ayudaba con las labores domésticas, de ahí que Cuadros para Martha es una discusión filosófica donde las respuestas pictóricas no se traducen en una mutua satisfacción hasta que ambas llegan a una solución intermedia: adquirir un paisaje hecho por terceros.
Betsabeé Romero ha trabajado el tema del valle de México como un lugar fundacional a través de varios lenguajes como la pintura, la escultura, la instalación, donde se muestran las contradicciones del mestizaje mexicano. Sus dos carros son sinécdoques del manto de la Virgen de Guadalupe y el ExVoto con Bandolero representa parte de la imaginería popular para hablar de un milagro a través de una solución contemporánea.
Daniel Lezama ha creado un conjunto de narraciones en donde los adolescentes tienen que atravesar terribles ritos de iniciación en su camino a la madurez, de ahí que en Trick or Sweet nos muestre a un muchacho inerme frente al deseo cruel de sus amigas y en El Golem una mujer adolescente cobra un nuevo poderío frente a la ausencia de figuras de poder, como la del adulto borracho.
Luis Emilio Valdés utiliza la fotografía como un diario para anotar el desenfreno natural que ciertos jóvenes viven hoy en cualquier parte del mundo. La dislocación de sus narrativas intenta reflejar ese exceso de velocidad para vivir su vida.
Del 26 de enero al 19 de febrero de 2005. La galería Fernando Pradilla. Madrid
Imágenes y textos cortesía de la Galería Fernando Pradilla |
 |

|
|